Cuando se trata de obtener respuestas verdaderas, no se puede subestimar la representatividad. Un panel representativo significa que se puede entrevistar a un grupo de personas para obtener la verdad de lo que piensa toda una población. Esto sólo es posible si esas personas representan a la población. De lo contrario, sus datos se sesgan y corre el riesgo de tomar decisiones equivocadas.
Esta es la razón por la que Norstat invierte tanto en crear -y conservar- los paneles de consumidores. Recopilamos y mantenemos información sobre el perfil de cada miembro del panel, desde los datos demográficos habituales hasta qué coche conduce y su situación familiar.
Muchos utilizan paneles abiertos, pero los nuestros son cerrados. Sólo se puede acceder por invitación. Nuestro proceso de verificación en dos pasos aborda la aflicción que afecta a todo el sector de las cuentas falsas. Y utilizamos una serie de controles de calidad para supervisar continuamente a los miembros del panel y detectar si alguien responde con falsedad o no presta atención a las preguntas formuladas. Todo para garantizar que su próxima decisión sea la correcta.